El diseño de un seguro de rentabilidad de las pensiones

El Gobierno evalúa fórmulas para garantizar retornos en los ahorros previsionales de las personas. El objetivo detrás es la reducción de los riesgos que enfrentan los cotizantes.

Mientras la Reforma Previsional comenzó su debate en particular en la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, hay un tema nuevo que el Gobierno evalúa sumar a la tramitación: un seguro de rentabilidad. La idea se relaciona con los compromisos del Ejecutivo con la DC para viabilizar ese proyecto y apunta a incluir más componentes de solidaridad que permitan compartir riesgos entre generaciones.

A diferencia del financiamiento al pilar solidario de pensiones con recursos públicos, esta “solidaridad con seguros” sería financiada por los propios trabajadores o por el empleador, lo que requeriría elevar la cotización adicional más allá del 4,2% que establece la reforma: 4% se destina a las cuentas individuales y 0,2% al nuevo seguro de dependencia que propone.

Hasta ahora, el seguro de longevidad parece ser el más instalado en el debate, pero en reserva el Gobierno también evalúa un seguro de rentabilidad. “Es una idea, un concepto y no hay una propuesta concreta. Posiblemente es de los temas que se va a discutir en lo que queda del trámite parlamentario”, comentó el asesor presidencial en Pensiones, Augusto Iglesias, al término de un seminario sobre los cambios previsionales organizado por PAUTA y la Cámara Chilena de la Construcción.

¿Por qué garantizar retornos?

Para Guillermo Larraín, exsuperintendente de Pensiones y consultor internacional en el tema, es necesario considerar que se está pensando en nuevos seguros en pensiones porque la instucionalidad creada en 1981 “fue concebida buscando casi que el Estado se saliera del sistema, por lo que se les traspasaron a las personas una cantidad enorme de riesgos, que no tenemos capacidad de manejar bien. Ahora, con estos seguros se está tratando de reducir los riesgos para los cotizantes”.

El economista precisa que si bien no se conoce aún cuál es el modelo de seguro de rentabilidad que se adoptará, no resolverá el problema de las bajas pensiones de quienes ya jubilaron o de quienes lo harán en los años que vienen. “Hubo retornos positivos en las primeras décadas del sistema, pero por el desempleo o porque la ley no obligó a cotizar a independientes, las personas no lograron ahorrar lo suficiente. Se sumó la baja tasa de cotización. Ya que las tasas de interés a nivel global hoy son muy bajas, hacia el futuro este seguro podría servir, pero el problema no lo tenemos hacia el futuro, sino hoy”, opina.

Ideas para el diseño

Augusto Iglesias dio algunas luces sobre los temas claves en el diseño del instrumento y sus eventuales costos, considerando que para el Gobierno es clave no elevar fuertemente la cotización para no afectar el empleo. Así, dijo que por un lado ese costo depende del nivel de rentabilidad que se fije: garantizar 5% de retorno tiene un costo distinto que 1%.

También depende de los plazos. “Intentar asegurar la rentabilidad que obtiene un portafolio de inversiones año a año sería muy caro, porque por la volatilidad en las tasas de retorno hay una probabilidad muy alta que en años específicos esté por debajo [del valor fijado]. Pero un instrumento que asegure una rentabilidad promedio durante toda la vida laboral puede tener un costo bastante bajo, porque en un periodo de tiempo largo los años buenos se van compensando con los malos”, señaló Iglesias a fines de agosto.

Desde Ciedess plantean que el diseño de un seguro de rentabilidad financiado con cotizaciones debería establecer con claridad cuál es la contingencia que activa el seguro; por ejemplo, rentabilidad negativa o inferior a un determinado valor en un horizonte determinado, ya sea un periodo acotado o incluso la totalidad del ciclo de vida activo.

“Pueden plantearse diversas aproximaciones en tal sentido, configurando escenarios con costos y coberturas muy diferentes. Así, mientras mayor sea el riesgo asociado y mayor sea la frecuencia del evento, más alto será el costo del seguro”, detallan. Advierten que abaratar costos no debiera traducirse en que la probabilidad de ocurrencia del evento definido sea tan baja que su uso sea demasiado esporádico.

De igual modo, en Ciedess estiman que la definición del riesgo a cubrir será una guía respecto del costo del seguro y sus potenciales administradores. A modo de ejemplo, señalan que el seguro de invalidez y sobrevivencia (SIS) del sistema de pensiones “ataca una contingencia muy bien establecida, cuya probabilidad de ocurrencia es incierta (aleatoria), por lo que existen transferencias por parte de quienes no sufren el evento hacia los que sí, por lo que su forma de financiamiento, costo y administración es muy eficiente. A diferencia del SIS, un seguro de rentabilidad sería más complejo de implementar dada la exposición a tal riesgo”.

En el organismo consideran que en el diseño de un seguro de este tipo podrían servir de referencia algunos instrumentos de ahorro con rentabilidad garantizada existentes en el mercado (cuentas de ahorro, fondos de inversión con ganancias, seguros de vida con ahorro, entre otros). En cuanto a referencias internacionales, aunque con regímenes previsionales distintos al chileno, comentan que en Suecia, Italia y Brasil existen sistemas de cuentas nocionales para pensión que garantizan una rentabilidad hipotética, que depende de variables económicas tales como el PIB o los salarios.

¿Un fondo G en el sistema?

Las AFP contextualizan la eventual incorporación de un seguro de rentabilidad para los ahorros destinados a pensiones en el marco del régimen de multifondos, con cinco fondos (del A al E) diseñados para que los afiliados vayan cambiándose a los más conservadores cuando se acerca la edad de jubilación. El objetivo es que, al momento de pensionarse, la persona tenga al menos la misma cantidad que ahorró.

En este marco, el gerente de Estudios de la Asociación de AFP, Roberto Fuentes, plantea que los seguros de rentabilidad o fondos garantizados “no son compatibles con los multifondos, ya que todos invierten en renta variable y se entrega libertad de cambio de fondo a los afiliados”. Si se busca dicha compatibilidad, sería a costos muy altos, dice. “Se requeriría conformar un sexto fondo (Fondo G, de ‘garantizado’), con una dinámica regulatoria diferente y voluntario para afiliados próximos a pensionarse”, afirma.

El especialista añade que en los países desarrollados existen las garantías de protección del valor nominal del ahorro previsional, “lo cual es barato (10 puntos base del activo acumulado) y muy valorado por los partícipes de estos planes, ya que en la práctica es equivalente a mantener el ahorro bajo el colchón”.

Comenta que un estudio de la OCDE señala que las garantías de rentabilidad más altas, ofrecidas por compañías externas como aseguradoras o bancos, tienden a reducir el ahorro para la pensión y su costo aumenta a medida que el periodo de cobertura del plan es más corto y la estrategia de inversión es más arriesgada. Así, valora que la Reforma Previsional incorpore la opción de rentas vitalicias diferidas, que pueden contratarse durante la vida laboral y que garantizan un nivel mínimo de ingresos durante toda la jubilación.

Fuente: Pauta.cl

Nueva AFP Uno

Nueva AFP Uno recibe la autorización de la Superintendencia de Pensiones, y ya puede operar y sumar afiliados.

La mañana de este lunes, la Superintendencia de Pensiones (SP) dio curso a la resoluciónmediante el cual comunica la entrega de la autorización de inicio de funcionamiento a la Administradora de Fondos de Pensiones UNO S.A. (AFP UNO).

Con este permiso, la gestora previsional se encuentra habilitada para iniciar el proceso de afiliación e incorporación de cotizantes a partir del 1 de octubre de 2019. La entidad fiscalizadora indicó que “ha verificado que la Administradora de Fondos de Pensiones Uno Sociedad Anónima ha dado cumplimiento de los requisitos establecidos en el Libro V, Título I del Compendio de Normas del Sistema de Pensiones, siendo verificada la existencia de requisitos que permiten el inicio de su funcionamiento, con absoluta normalidad y en forma ininterrumpida”, señala la resolución de la SP.

Según detalla el certificado de autorización de existencia, la firma tiene como socios fundadores a la sociedad Tanza SpA., además de Mario Ignacio y José Manuel Álvarez Avendaño, siendo la única creada en los últimos diez años.

NUEVOS AFILIADOS

Esta nueva AFP ya tendrá una cartera de clientes, ya que en marzo de este año se adjudicó la licitación pública de cartera de nuevos afiliados al sistema de pensiones realizada por la SP, tras ofrecer una comisión de 0,69% de la renta imponible de los trabajadores.

Es así que, a partir del 1 de octubre de este año, quienes ingresen por primera vez como afiliados al sistema de pensiones tendrán que incorporarse obligatoriamente a esta administradora y mantener una permanencia de dos años, hasta el 30 de septiembre de 2021.

En el caso de los trabajadores a honorarios obligados a cotizar, que a partir del 1 de octubre de este año emitan su primera boleta de honorarios y no estén afiliados a ninguna AFP, serán incorporados automáticamente a AFP UNO, pero en la Operación Renta de abril de 2020.

 

Fuente: Publimetro

Se ajusta tasa de Retiro Programado y evita baja de 6% en pensiones

Se resolvió modificar el método de cálculo del vector de tasas con que las AFP calculan anualmente los montos de pensión bajo las modalidades de retiro programado (RP) y rentas temporales (RT) ofrecidas por estas gestoras.

El ajuste significó un alza de 0,35 puntos, lo que implicó pasar del 2,91% vigente a junio de 2016, a 3,26%, valor que regirá desde este mes y que se seguirá actualizando trimestralmente, como se hace desde 2014.

Según estimaciones, esto implica evitar que el monto de las pensiones que ofrecen las AFP caiga entre 5% a 6%, considerando el vector y el resto de las variables que influyen. Y es que la tasa habría bajado a 2,7% si se hubiera mantenido la metodología anterior.

Así, se prevé que sólo por el ajuste al vector, las pensiones mejoren en hasta 1,8%, en el caso de mujeres, y 1,4% para hombres. Sin embargo, al incorporar los otros factores claves que influyen en el cálculo de montos de esta modalidad, como las tablas de expectativas de vida (que este año significaron bajas de hasta 2%) y la rentabilidad de los fondos, la mejora se estima en sólo 1% para las mujeres, mientras que en los hombres se mantendría casi sin variación.

Los cambios

El ajuste deriva de la modificación al decreto supremo de 2013 que establece la metodología para determinar la tasa de interés con que se calculan las pensiones de las AFP. Los ajustes trimestrales automáticos se mantendrán, pero habrá un nuevo spread (de 150% sobre el promedio) para el “exceso de retorno” o spread corporativo, un factor que se usa para calcular el vector de tasa y que refleja la rentabilidad adicional que pueden obtener los fondos donde permanecen los ahorros de quienes se jubilan por esta modalidad, usando como referencia el rendimiento de los bonos corporativos “AA”. Así, la modificación permite reflejar mejor la rentabilidad de largo plazo esperada de los fondos de pensiones conservadores, donde se encuentra la mayoría de los pensionados bajo estas modalidades. Además, restablece la diferencia histórica de tasas para el cálculo de las pensiones entre retiro programado y la renta vitalicia (RV), que se redujo el 2015 ante un cambio normativo en la tasa de interés para el cálculo de tales pensiones”, afirman.

Origen

El objetivo de los ajustes trimestrales a las tasa de los RP y RT, es generar cambios menos abruptos. Desde que partieron en 2014, con una tasa de 3,85%, la cifra fue bajando paulatinamente hasta casi rozar la tasa de interés de las RV que hoy se sitúa en 2,6%. Esta situación motivó la revisión de la metodología por parte de los reguladores previsionales, ya que al acotarse la brecha entre ambas modalidades, no se refleja adecuadamente la diferencia de riesgo entre éstas. Ello porque en RP los afiliados asumen el riesgo de longevidad (ya que las pensiones se pagan por tiempo limitado) y el riesgo de rentabilidad (al permanecer sus ahorros en los fondos), mientras que en las RV éstos son asumidos por las aseguradoras a cambio de una tasa menor, pero vitalicia.