Retiro de fondos AFP: ¿Qué pasará con las pensiones de quienes sacaron todos sus ahorros?

El pasado 30 de julio inició el proceso para que los afiliados a las distintas Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) soliciten de manera excepcional el retiro de sus fondos de pensiones, como una forma de aplacar los efectos de la crisis económica generada por el COVID-19.

A dos semanas de iniciado el trámite, más del 85% de las personas (4.469.537 de afiliados) que ingresaron su solicitud el día 30 de julio, ya cuentan con el dinero en sus manos.

Sin embargo, una de las cosas que llamó la atención de la Asociación de AFP es que de la cantidad de solicitudes ingresadas al 11 de agosto (8.468.756), el orden del 20% de los afiliados retiró el total de sus ahorros previsionales, puesto que tenían ahorrado menos de 35 UF (cerca de un millón de pesos).

Frente a este panorama, la preocupación recae en los efectos del retiro de fondos en las pensiones de aquellas personas que lo solicitaron.

Para la construcción de una pensión sólida se requieren al menos 35 años de ahorro, ha declarado el gerente general de la Asociación de AFP, Fernando Larraín.

No es lo mismo para jóvenes y quienes se acercan a jubilar

En este sentido, el subsecretario de Previsión Social, Pedro Pizarro, señaló a T13.cl que hay un impacto distinto en jóvenes y adultos mayores en el contexto del retiro total de fondos. Además, recordó que pese a este retiro total, las personas continúan estando afiliadas -y muchas veces cotizando- en la administradora en la que están.

“Las futuras cotizaciones que reciban irán a esa misma cuenta, ello sin perjuicio del derecho que tiene todo afiliado a cambiar de administradora cuando así lo estime pertinente”, explicó.

¿Qué ocurrirá con los jóvenes que retiraron todo su dinero de la AFP (menos de 35UF)?

Pizarro detalló que el impacto para este grupo no es tan alto, ya que tienen más tiempo para seguir cotizando.

Ellos tienen tiempo para tratar de recuperar el monto que han retirado ahora, ya que pueden hacer aportes previsionales voluntarios en la medida que su capacidad económica y la mejora de la economía del país así también se los vaya permitiendo”, sostuvo.

¿Qué ocurrirá con los adultos (mayores de 60 años) que retiraron todo su dinero (menos de 35UF)?

En este caso el escenario es más complejo debido a que el tiempo de recuperación de dinero es menor.

“Otra cosa es respecto a las personas que ya están pensionadas o que están prontas a pensionarse, ya que el tiempo para recuperar esos fondos es menor, y eso muy probablemente y lamentablemente va a repercutir en el monto de dicha pensión”, expresó.

¿Cuál sería la solución?

El subsecretario de Previsión Social explicó que quienes estén en esta última situación, pueden postular al Pilar Solidario en la medida que “o no tengan pensión –por haber retirado el total de los recursos que tenían– o el monto de su pensión sea inferior a los montos legales contemplados para ellos”. Esto les permitirá tener una Pensión Básica Solidaria (PBSV) o un Aporte Previsional Solidario según sea el caso.

“En el Pilar Solidario se debe postular, no es algo automático y cumpliendo con los requisitos se puede obtener. Este trámite se debe hacer en forma presencial por parte del interesado”, afirmó la autoridad.

La PBSV se entrega a quienes no tienen acceso a un régimen previsional y sus montos varían entre los 141 mil y los 169 mil dependiendo de la edad del beneficiado.

El Aporte Previsional Solidario, en tanto, funciona como complemento para quienes tienen una pensión inferior a 480 mil pesos autofinanciada y que cumplan con los demás requisito del Pilar Solidario.

Estado tendrá que aportar para más de 340 mil pensiones

El superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías, se refirió al efecto que tendrá este retiro anticipado de fondos para las personas que están pensionadas o a punto de pensionar.

En este sentido y ante la comisión de Hacienda de la Cámara, expuso que 803.687 personas se jubilaron hasta junio pasado por retiro programado o renta temporal.

De ese total, 79.693 cuentan con la Pensión Mínima Garantizada por el Estado (PMGE), por lo que no tienen saldo acumulado y no pueden rescatar dinero.

Es por esto que el Fisco tendrá que aportar para 342.359 pensiones (para aquellos que rescaten) producto del retiro de ahorros previsionales. Esto, porque reciben una pensión apoyada por la PMGE o acceden al Aporte Previsional Solidario (APS) con pensión garantizada.

 

 

Fuente: T13

Postergar la edad de jubilación: el gran tema tabú

No se puede hacer tortilla, sin romper huevos, dice el dicho popular. Pero no debe haber nada menos popular que decirles a las personas que deben trabajar unos años más para jubilarse. Es por esta razón que, mientras más de 50 países en el mundo han legislado para postergar la edad de jubilación, nuestros políticos en Chile miran para el lado. Y no es difícil inferir que últimamente la popularidad ha estado dominando la brújula legislativa. Pero si queremos soluciones de verdad, debemos romper huevos.

Cuando nuestra reforma de pensiones se hizo en 1980, la expectativa de vida era bastante menor. Hoy, según las nuevas tablas de mortalidad, un hombre a la edad legal de jubilar (65 años) se proyecta que vivirá hasta los 85 años, por lo que, si antes un hombre tenía que cubrir en torno a 13 años con sus ahorros, hoy debe cubrir 20. Esto automáticamente reduce su pensión en un 35%. Esta situación empeora cuando miramos la densidad de las cotizaciones: con todas las lagunas por cesantía, trabajo informal o independiente, hoy el hombre en promedio ha cotizado solo 18 años.

Para la mujer es más complicado aún, porque su densidad es todavía más baja, ¡el sueldo es inferior en un 10% o más, se jubila 5 años antes, y vive 5 años más! Si en 1980 se esperaba que cubriera 21 años con sus ahorros, hoy debe cubrir 30, y con cotizaciones en promedio por 12,7 años. Las matemáticas simplemente no dan.

Por lo tanto, es fácil concluir que es clave elevar la edad de jubilación, pero, de todas formas, esto es solo parte de la ecuación. Es una condición necesaria, pero no suficiente.

¿Postergarla por cuánto? En primera instancia podríamos pensar en homologar las edades de jubilación entre hombre y mujer, y dejarlas en 67 años. En general, todos los países que han reformado su sistema apuntan a una edad en torno a esta. Pero lo lógico sería indexarla a la expectativa de vida, como lo tienen hoy países como Dinamarca y Holanda. Con esto, además, se evita dejar esta decisión sujeta al gobierno y Congreso de turno.

Tengamos en mente que hoy muchas personas, en general, por necesidad más que por gusto, ya están atrasando su edad de jubilación. Normalmente, esto se da en los segmentos más vulnerables de la población, por lo que legislarlo no haría más que sincerar la situación actual. Además, para los hombres, dos años más de trabajo no debiesen implicar una merma significativa en su bienestar, menos para los más jóvenes. Al contrario, es positivo si es que esto, junto con una reforma de pensiones integral, les significará una mejor pensión. Asimismo, el impacto se mitiga si aplicamos esta medida en forma gradual, para no perjudicar a los que estén hoy próximos a jubilar.

Nuevamente las mujeres enfrentamos un desafío mayor, ya que tendríamos que trabajar 7 años más. Pero debemos asumirlo, vivimos mucho más. Lo que sí, esto debe ir acompañado con otros cambios estructurales, como la equidad de género y la corresponsabilidad parental, ya que la baja densidad de las cotizaciones es el corazón del problema (pero estos “tabúes” son para otra discusión).

Existen también otros mecanismos complementarios que contribuyen a enfrentar la realidad de nuestra longevidad, como lo es adoptar un seguro obligatorio de longevidad, separando la pensión desde la jubilación hasta una edad umbral (tercera edad), de una posterior a esta (cuarta edad).

Postergar la edad de jubilación eleva la posibilidad de generar buenas pensiones, y esto es independiente del sistema previsional. De todas formas, refuerzo la idea de la superioridad de un sistema mixto, por sobre uno de reparto, el que ha demostrado ser ineficaz debido a esta misma longevidad y su consecuente inversión de la pirámide poblacional. Me permito agregar, además, que los chilenos sí prefieren la capitalización individual, tal como lo muestra la más reciente encuesta Cadem. Hoy, casi el 90% está consciente que es dueño de sus ahorros, más del 50% quiere la totalidad del incremento en la tasa de cotización en su cuenta personal, y solo el 11% cree que este debiese ir a un fondo común.

 

Fuente: Columna de Opinión, La Tercera. Autora economista e investigadora asociada de Horizontal

Piñera llama a buscar un Acuerdo Previsional: “Sabemos que nuestro sistema de Pensiones requiere una reforma integral y estamos impulsándola”

“Sabemos que nuestro sistema de pensiones requiere una reforma integral y estamos impulsándola”, señaló el Presidente Sebastián Piñera en su Cuenta Pública, recordando el aumento de las pensiones de los sectores más vulnerables y el envío de un proyecto de ley para introducir cambios al sistema. “Aún nos queda camino por recorrer y debemos cumplir dos grandes tareas: la primera, mejorar las pensiones de más de 800 mil jubilados, especialmente de clase media. La segunda, hacer una reforma estructural al sistema de AFP, introduciendo más competencia, más eficiencia, transparencia, menores cobros y mayor participación de los pensionados en la administración de sus propios ahorros previsionales”, señaló el Presidente.

En su discurso planteó como norte un sistema mixto, basado en un pilar contributivo, financiado con aportes y ahorros de los trabajadores, enfatizando que los “ahorros les pertenecen a los trabajadores”. Además indicó que el otro pilar debe ser el solidario, financiado por el Estado y las personas.

No obstante, sostuvo que para aumentar el monto de las pensiones es necesario elevar la base de los cotizantes y reducir las lagunas previsionales. “Por ello, debemos generar un compromiso por formalizar nuestra fuerza laboral, como un factor esencial para tener pensiones dignas para todos los chilenos. Convoco a las fuerzas políticas de este Parlamento a lograr un buen acuerdo previsional. Es la genuina voluntad de nuestro Gobierno y es lo que merecen nuestros compatriotas”, manifestó.

Sin embargo, no hubo alusión a la propuesta entregada esta semana por la oposición en la Comisión de Trabajo del Senado, donde está alojado el proyecto. El planteamiento de los senadores DC, PS y PPD apunta a un sistema mixto, destinando el 6% de mayor cotización adicional hacia un instrumento colectivo con cuentas nocionales, por lo que esperaban una señal presidencial.

En la oposición quedaron con gusto a poco, especialmente el presidente de la Comisión de Trabajo del Senado, senador Juan Pablo Letelier (PS), que es una de las principales instancias que revisará la iniciativa. “Las palabras del Presidente son un retroceso. Ahora no habla de cirugía ni mayor ni menor, sino que del proyecto que sacaron de la Cámara. Hay un llamado a la continuidad. Espero que la convocatoria sea un llamado genuino a construir un acuerdo”, indicó.

Refiriéndose a las palabras de Piñera, el parlamentario sostuvo que al hablar de Pilar Solidario, mencionó sólo el aporte del fisco y de las personas, “eliminando de raíz el aporte de los empleadores”.

 

Fuente: La Tercera

Dudas sobre jubilar en Chile, Reportaje 24 Horas

Diez mil chilenos se convierten en nuevos pensionados cada año. Televisión Nacional de Chile, a través de su noticiario 24 horas, realizó un reportaje sobre la realidad de los hombres y mujeres que están ad portas de jubilarse.

Freddy Sepúlveda, Asesor Previsional de Jubile.cl, debidamente regulado por la Superintendencia de Pensiones y la Superintendencia de Valores y Seguros, tuvo participación en éste reportaje, haciendo hincapié en la importancia de asistirse al momento de seleccionar una modalidad de pensión, y durante la vida activa de las personas.

Pueden revisar el Reportaje completo en el siguiente link:  https://www.24horas.cl/pensiones.Freddy-Sepulveda-Jubile.cl

Gobierno anuncia inicio del pago de pensiones reajustadas del Pilar Solidario

La ministra del Trabajo, María José Zaldívar, en compañía de la primera dama, Cecilia Morel, dieron el vamos este jueves de manera oficial al pago de beneficios del Pilar Solidario, la cual incorpora el reajuste incorporado en la recién decretada ley 21.190 publicada ayer en el Diario Oficial.

La llamada “ley corta de pensiones”, fruto del acuerdo social alcanzado con parlamentarios de gobierno y oposición, favorecerá con incrementos a la Pensión Básica Solidaria (PBS) y el Aporte Previsional Solidario (APS) de cerca de 1 millón 600 mil personas.

En un encuentro con adultos mayores en el Palacio de La Moneda, ambas autoridades explicaron los detalles de los aumentos, que según sus palabras constituyen el mayor esfuerzo fiscal realizado por el Gobierno desde que se creara el Pilar Solidario, enfocado en la población más vulnerable del país, hace 11 años. En ese marco, solo durante el primer año se estima un aporte fiscal extra en torno a los US$800 millones para cubrir este nuevo beneficio.

Según resaltó la ministra Zaldívar, “el aumento en las pensiones de los beneficiarios del Pilar Solidario ya es una realidad: a partir de hoy más de un millón y medio de chilenos, pertenecientes al 60% más vulnerable, recibirán un incremento en los beneficios del pilar solidario que reciben, ya sea en el PBS o APS, incluidas los de invalidez”.

La secretaria de Estado recalcó además que lo realizado es “un primer gran paso” para mejorar las pensiones de los chilenos, pero recordó que aún falta y que “debemos avanzar en mejorar el Pilar Contributivo. Las personas de clase media tienen el mismo derecho que los beneficiarios del Pilar Solidario en ver mejoradas sus pensiones y en eso debemos enfocarnos”.

DETALLE DE LOS INCREMENTOS

En el caso de más de las 580 mil personas con PBS, el incremento funciona de la siguiente manera, según tramos de edad:

– PBS desde 80 años ($55.101 de aumento): sube ahora de $110.201 a $165.302.

– PBS entre 75 y 79 años ($33.060 de aumento): sube ahora de $110.201 a $143.261.

– PBS menores de 75 años y Pensionados de invalidez ($27.550 de aumento): sube ahora de $110.201 a $137.751.

También recibirán un incremento los pensionados beneficiarios de Aporte Previsional Solidario (complemento a las pensiones más bajas) en igual monto ($55 mil, $33 mil o $27 mil según el tramo de edad en que se encuentren: mayores de 80 años, entre 75 y 79 años y menores de 75 años o que reciban pensión de invalidez).

De esta manera, a enero del 2022, todos los beneficiarios de PBS y APS habrán obtenido un incremento del 50% en sus pensiones. A esto se agregará el reajuste del IPC que se materializa en julio de cada año a todos los pensionados favorecidos por el Pilar Solidario.

Los beneficiarios del Instituto de Previsión Social (IPS) que cobran desde el 12 de diciembre su beneficio habitual (Pensión Básica Solidaria o Aporte Previsional Solidario del IPS), recibirán el incremento en su fecha y lugar de pago de siempre, junto con su pensión, sin necesidad de mayores trámites.

Los beneficiarios del IPS que cobraron antes del 12 de diciembre (Pensión Básica Solidaria o Aporte Previsional Solidario): Ellos podrán cobrar su incremento en su lugar de pago habitual según el siguiente calendario, y recibirán el monto de su incremento según orden alfabético, sobre la base de las iniciales de su apellido.

Las personas beneficiarias que reciben su pago por depósito, recibirán sus incrementos como abono en sus respectivas cuentas. En el caso de los beneficiarios del IPS con depósitos, se les abonará el incremento este mismo 12 de diciembre.

Los beneficiarios de rutas móviles rurales del Instituto de Previsión Social, a quienes corresponda el beneficio, recibirán su aumento en la ruta habitual de pago durante enero.

Y por último, en el caso de los beneficiarios del Sistema de AFP con Aporte Previsional Solidario, recibirán el incremento de su Aporte junto con su pago habitual.

Si en un mes no se cobran los incrementos correspondientes, las personas lo recibirán en su pago del mes siguiente.

Fuente: 24horas

Pensiones: Fondo A acumula rentabilidad de casi 20% en el año

Este año ha sido exitoso especialmente fructífero para los fondos de pensiones más riesgosos, como lo son el A y el B.

En lo que va de 2019, es decir, desde enero a noviembre (con valores cuota hasta el día 26), el fondo A ha obtenido una rentabilidad de 19,11%, mientras que el B ha hecho lo propio, con retornos de 15,43%.

El fondo de riesgo moderado, el C, no estuvo mucho más atrás y rentó 13,78% en estos once meses. Por su parte, los fondos más conservadores también han obtenido resultados positivos, siendo de 10,48% para el Tipo D y de 6,23% para el Tipo E.

De acuerdo a un informe elaborado por Ciedess, entidad ligada a la CChC -que junto a Prudential controla a AFP Habitat-, las rentabilidades de los fondos más riesgosos son las más altas desde la recuperación de la crisis subprime, por el 2009.

Resultados mensuales

Por su parte, en lo que va del mes de noviembre se observan resultados mixtos para los multifondos. Los fondos A y B registran resultados positivos de 5,55% y 3,17% respectivamente, mientras que el C presenta una variación de 1%. En tanto, los más conservadores obtienen pérdidas de 1,48% para el D y 2,54% para el E.

Según Ciedess, el resultado mensual de los multifondos A, B y C se explica mayormente por el retorno de la inversión en instrumentos de renta variable a nivel internacional. Por otra parte, la variación del peso respecto al dólar impactó positivamente a los fondos más riesgosos.

Por otro lado, se tiene que el índice mundial (MSCI World Index) registra un alza de 2,74%, mientras que los índices Dow Jones y S&P 500 obtienen resultados positivos de 3,98% y 3,39% respectivamente.

A su vez, los índices de Europa (MSCI Europe) y Asia (MSCI EM Asia) muestran ganancias de 1,53% y 1,65% respectivamente, mientras que el índice de Mercados Emergentes (MSCI EM) presenta una variación de 0,56%. Tambien la inversión en el extranjero se vio beneficiada por el alza de 8,92% del dólar respecto al peso, impactando positivamente a los fondos más riesgosos.

Además, en el plano local, el IPSA registra una caída nominal de 3,82%, explicado principalmente por el resultado de acciones pertenecientes a los sectores servicios y recursos naturales.

En cambio, la rentabilidad de los fondos más conservadores, explica Ciedess, se justifica principalmente por los resultados de las inversiones en títulos de deuda local, así como el desempeño de los instrumentos de renta fija extranjeros. Al respecto, se observó un alza en las tasas de interés de los instrumentos de renta fija nacional, impactando negativamente a los fondos conservadores a través de las pérdidas de capital.

Fuente: Diario Financiero

Pensión básica solidaria: Cuál será el nuevo monto del beneficio

Tras casi un mes de negociaciones el Gobierno y senadores llegaron a un acuerdo sobre la Ley de Presupuesto 2020 que abarca pensiones solidarias, rebaja del pasaje del transporte público del adulto mayor y medicamentos, entre otras cosas.

En el tema de pensiones se considera un aumento del 50% la Pensión Básica Solidaria (PBS) y para la Pensión Máxima con Aporte Solidario (PMAS) desde enero del año 2020 para los adultos mayores de 80 años, que se traducirá en alzas para los beneficiarios de Aporte Previsional Solidario (APS).

Entonces, ¿cuánto aumentará la Pensión Básica Solidaria? 

Actualmente la PBS asciende a $110 mil y con esta medida llegará a $165 mil, por lo que se incrementará en 55 mil pesos. Esta alza será para los mayores de 80 años desde 2020.

Para el caso de los pensionados entre 75 y 79 años se incrementarán en un 30% en enero de 2020 para llegar a un aumento acumulado de 50% en enero del año 2021.

Los pensionados menores de 75 años recibirán un incremento en la Pensión Básica Solidaria y la Pensión Máxima con Aporte Solidario de un 25% en enero del año 2020, 40% en enero de 2021 y para llegar a una acumulado de 50% en enero del año 2022.

En el caso de nuevos pensionados, las pensiones que gocen de un beneficio del Pilar Solidario, se pagarán con cargo al fondo de pensiones y, agotado éste con cargo a las arcas fiscales. Actualmente el Estado destina cerca de US$ 2.500 millones al año en pensiones solidarias.

 

Fuente: T13 Noticias

El cálculo de los “110 años” y las tablas de mortalidad de las pensiones: Expertos las explican y abordan posibles cambios

Las pensiones se calculan proyectando que viviremos 110 años“, es una de las afirmaciones que en los últimos días ha tomado fuerza a través de redes sociales y que incluso algunos diputados y senadores han hecho eco. Se trata de una edad que efectivamente existe en el tope de las llamadas “tablas de mortalidad” del sistema de cotización individual en Chile, pero que, según los expertos en el tema, “su funcionalidad es muy diferente a la que se está diciendo”.

Se trata de un sistema complejo que no ha podido ser bien explicado a la ciudadanía, según comentó la ministra del Trabajo, María José Zaldívar, en EmolTV. “Hay cosas que por total desconocimiento empezamos a convencernos de que son verdad y eso es súper grave“, dijo antes de reconocer que “todos estamos al debe en materia de educación previsional”.

Así, en medio de la fuerza que ha tomado el concepto de “los 110 años”, Emol conversó con diferentes expertos en pensiones con el fin de entender cómo funcionan las tablas de mortalidad y si una posible reducción en ellas significaría una mejora sustantiva -o no- en las jubilaciones que reciben mes a mes quienes cotizaron en el sistema de AFP.

Rentas vitalicias y retiro programado

Para poder entender para qué se usan las tablas de mortalidad en Chile y los posibles efectos de si se recortaran, primero hay que diferenciar las dos opciones que tiene la gente al momento de jubilar después de haber cotizado en el sistema AFP: pensionarse a través de la modalidad de las rentas vitalicias o el retiro programado.

Las rentas vitalicias las ofrecen compañías de seguros y la oferta que le hagan a una persona dependerá, en gran medida, de cuánto logró ahorrar el pensionado. “El monto de la renta no cambia y se paga por igual todos los meses hasta que la persona fallezca“, explica el ex superintendente de Pensiones y ex ministro de Economía del Gobierno de Michelle Bachelet, Alejandro Ferreiro.

Así, dentro de la lógica de cómo funcionan los seguros, “habrá algunos que mueran antes y por lo tanto se le va a pagar por menos años, y otros que morirán después y se les va a pagar más tiempo. De alguna manera los que viven menos compensan o subsidian a los que viven más. En el fondo, al jubilar, el pensionado le transfiere sus ahorros a la compañía a cambio de que la compañía asuma la obligación de pagarle de por vida un monto fijo reajustado en UF”, detalla.

Por otro lado, existe el retiro programado, que es aquel donde los fondos se mantienen en la cuenta de la AFP y se van retirando en cuotas mensuales que la administradora va recalculando anualmente de modo que el ahorro y sus intereses duren por el resto de la vida del cotizante. A diferencia de las rentas, estos ahorros son heredables en caso de que la persona fallezca.

Las tablas de mortalidad

Según cifras de la Superintendencia de Pensiones, actualmente hay casi 3 millones de personas que reciben algún tipo de pensión: 585 mil tienen pensión básica solidaria (aporte estatal a personas que nunca cotizaron), 630 mil se pensionan con el sistema antiguo y casi 1,5 millones están jubilado bajo el sistema de AFP. De estos últimos, casi la mitad recibe rentas vitalicias y el resto retiro programado.

¿Por qué hacer la diferencia? Porque las tablas de mortalidad sólo se usan para los cálculos de las pensiones del sistema AFP. “Lo que hace una tabla de vida es preguntarse cuántas personas que tienen actualmente 65 años, en el caso de los hombres, y 60 en el de las mujeres, van a estar vivas en distintas edades”, afirma Salvador Valdés, profesor de Economía de la PUC e investigador de Clapes UC.

Por ejemplo, una mujer a los 60 años puede morirse en cualquier momento hacia adelante y las tablas contemplan la probabilidad de que se muera al año siguiente, también un año después de eso y así sucesivamente hasta el extremo de la cola: los 110 años.

Cabe destacar que las tablas chilenas actuales se construyeron en 2015 con asesoría de la OCDE y la misma entidad observó: “La edad máxima de 110 años asumido por las tablas chilenas es baja en comparación con los estándares internacionales (…) 120 se está convirtiendo en el estándar”. De hecho, en sus respectivos sistemas de jubilación, países como Suiza la tabla llega a los 140 años, en Japón sobrepasa los 125 y en otros como Alemania y EE.UU. toca los 120. Todo, en línea con el aumento de la expectativa de vida de las personas.

En Chile, la probabilidad de una mujer de llegar a los 110 años es de 2 sobre 1.000, o sea 0,2% y en el de los hombres es de 0,01%. Es ínfima esa probabilidad, es mucho mayor la probabilidad de que se muera a los 61, por ejemplo. Todas las probabilidades de muerte para cada tramo de año se meten en una ‘juguera’ y finalmente se calcula la expectativa de vida de una mujer promedio a los 60 años y la de un hombre a los 65″, expone Ferreiro.

Así, en línea con lo expuesto por Valdés, “esa expectativa, de acuerdo a las tablas vigentes hoy son de 90,7 años, es decir 30,7 años más de vida. O sea, una mujer de 60 años se presume no que va a vivir hasta los 110, eso es un error garrafal, sino que una mujer hoy a los 60 años va a vivir hasta, promedio, los 90“. En el caso de los hombres, el número se ubica en los 85,6.

“En verdad el hasta donde llega la tabla es completamente secundario, porque las pensiones se calculan en base a las expectativas promedio de supervivencia y no respecto a los extremos, los que, en cualquier caso, tienen una probabilidad tan pequeña de cumplirse que al final dan lo mismo”, enfatiza el economista de Clapes UC.

¿Entonces se pueden bajar las tablas para aumentar las pensiones?

Ante las explicaciones de los expertos, de que la pensión se calcula en base a la edad media de supervivencia pero que igual se consideran los 110 años siendo que son probabilidades muy bajas, Emol consultó sobre la posibilidad de recortar las tablas para poder distribuir esa parte del ahorro en los años en que hay más posibilidades de que la gente esté viva.

“Como la probabilidad de llegar a 110 años es tan, tan bajita, si nosotros acortáramos la tabla a 100 años, se produce sólo un leve aumento en la pensión”, confirma el superintendente de Pensiones, Osvaldo Macías. Así, calcula que “para un hombre de 65 años la pensión mensual subiría sólo 0,16% y la de una mujer aumentaría 0,61%

O sea, hay que darse cuenta que aunque le cortemos 10 años, de 110 a 100, la pensión sube muy poco porque la probabilidad de llegar a esas edades es muy baja, entonces el efecto en la pensión es insignificante, porque el sistema casi no considera que alguien pueda llegar a esa edad”, recalca.

– ¿Y si se recorta aún más?

“Si yo corto las tablas a 85 años ahí la pensión se dispara. Ocurre eso porque la probabilidad de que yo llegue a los 85 no es insignificante y ahí sí que empieza a ser incidente. Si la cortamos a 85, la pensión para un hombre de 65 años aumentaría en 13,96% y para una mujer de 60 aumentaría en 17,3%”.

– Entonces ¿por qué no se recorta?

“Es verdad que son números mucho más altos, pero mucha gente se va a quedar sin pensión, porque si yo calculo que 85 es la última edad posible, significa que todo aquel que viva más allá de 85 no va a tener plata. Entonces, el tema es que los 85 es una edad que ya es probable de alcanzar, de hecho es la expectativa media de un hombre de 65 y está por debajo de la de una mujer de 60”.

Ante la misma pregunta, Andrés Guerra, gerente general de Previsionarte, menciona que “por supuesto existe la posibilidad de bajar la edad, el tema es quién asume el riesgo de sobre-vida. O sea, se baja la edad a 100 años o menos y se calculan todas las pensiones hasta esa edad, pero ¿qué va a pasar con el chileno que cumpla más que eso? ¿quién le paga la pensión?”.

El seguro de longevidad

La forma de hacer un recorte responsablemente es con un seguro de longevidad“, asegura Macías. Un tema que también abordó la ministra Zaldívar en EmolTV y que aseguró que “es una de las alternativas que se está manejando” y que consiste en efectivamente disminuir los años que debe autofinanciarse el pensionado y, si vive más allá de lo establecido por la tabla, habrá un seguro que pague la diferencia.

“Por ejemplo, si la plata que junté durante mi vida me cubre hasta los 87 -que es donde corta la nueva tabla- y si sigo vivo, ya no me paga la AFP o la compañía de seguros, sino que me empieza a pagar este seguro de longevidad. En un estudio que hizo la ex superintendenta de Pensiones, Solange Berstein, se calculó que habría que poner más o menos un 1,5% del sueldo mensual de cada uno de los cotizantes, de cada afiliado de las AFP, para que se pudiera financiar a los que vivan más que la expectativa de vida de la tabla”, confirma Guerra.

Macías, por su parte, explica que “un seguro de longevidad lo que me permite es ir acumulando un fondo y a las personas se les calcula una expectativa de vida menor, por ejemplo 85. Como nadie sabe quién morirá antes y quién después, si todos aportamos a un seguro, evidentemente que lo que ocurrirá es que los que vivan más que el promedio se van a beneficiar y los que vivan menos, no, pero mientras vivieron van a haber obtenido una pensión más alta. Esa sería una manera responsable de cortar las tablas“.

Fuente: Emol

Protestas sociales impactaron rentabilidad de los fondos de pensiones menos riesgosos en octubre

No sólo las actividades económicas se han visto afectadas por las protestas sociales. Claro porque que la mayor aversión al riesgo derivada de este clima de crispación se tradujo en un alza en las tasas de interés que impactó negativamente la rentabilidad de los fondos de pensiones, particularmente los menos riesgosos.

En octubre el fondo de riesgo moderado, Tipo C, anotó una caída de 1,25%, mientras que los fondos más conservadores tuvieron pérdidas de 2,73% el Tipo D y 3,26% para el Tipo E.

En tanto los fondos más riesgosos, Tipos A y B, registraron aumentos de 1,41% y 0,24% respectivamente.

 

Fuente: La Tercera

Minsal: 37 mil enfermos terminales podrían optar al recálculo de sus pensiones

Este lunes el presidente Sebastián Piñera se manifestó abierto a debatir retiro excepcional de fondos de pensiones en casos de enfermedades terminales. En ese contexto también se ha hablado del recálculo de pensiones para este mismo tipo de casos.

Fue al ministro Jaime Mañalich a quien se le encargó la tarea de determinar el número de casos que podría incluir la propuesta, quien calculó la suma de 37 mil personas. El ministro, según consignó El Mercurio, aseguró que esta cifra se podría depurar aún más, pues es una primera aproximación.

En la misma linea desmenuzó las cifras sobre usuarios de la cobertura de cuidados paliativos cáncer mediante AUGE, asegurando que asciende a 17 mil personas entre isapre y Fonasa, pero se menciona que también deben ser consideradas aquellas personas con enfermedades terminales no cáncer que necesitan cuidados paliativos, las que según el informe técnico del proyecto de ley de enfermos terminales llegarían a 20 mil.

Explicó que la definición de enfermo terminal es muy complicada y nadie puede estimar la expectativa de vida de las personas, por lo tanto, lo primero que se debería definir es lo que se va a entender por “enfermo terminal”.

Por ejemplo, explica el ministro, puede haber personas que sufran enfermedades terminales, pero que no se acogen a la cobertura de Acceso Universal de Garantías Explícitas (AUGE) de cuidados paliativos, por lo que no se podría decir que esta es la cifra final.

De la misma forma, se debe considerar que en el proyecto de cuidados paliativos no cáncer que se tramita en el Congreso también podría haber enfermedades crónicas como artrosis y problemas a la columna, por ejemplo, lo que no significa que esas personas necesariamente tengan una expectativa de vida corta.

En ese contexto, Carolina Goic (DC) señaló este jueves a La Segunda que “lanzan una idea sin siquiera entregar datos precisos. La improvisación es una mala forma de hacer política”, refiriéndose a la generalidad de las cifras entregadas.

Fue la subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, quien recalcó al matutino que el ejecutivo considera como una prioridad la reforma de pensiones y que el recálculo no está dentro del corazón del proyecto, por lo que no necesariamente podría ser ingresado en el mismo. Además, en el caso de entrar como indicación, dijo que “sí podría atrasar” la reforma.

La DC demanda un calculo exacto

Senadores de la Democracia Cristiana (DC) llegaron hasta la Contraloría General de la República para que se realice un control de legalidad respecto a la manera en que la Superintendencia de Pensiones (SP) y la Comisión de Mercado Financiero (CMF) realizan el cálculo de la mortalidad y expectativa de vida de los afiliados a las AFP.

Fueron los senadores de la DC, Yasna Provoste, Jorge Pizarro y Francisco Huenchumilla los que argumentaron que si los dineros cotizados están en cuentas individuales, entonces deben aplicarse expectativas de vida individuales para cada cotizante.

Trabajo estudia el caso de terminales

La propuesta del diputado Eduardo Durán (RN) sobre retiro de pensiones en caso de enfermedad terminal hizo eco, pues el ministro de Trabajo y Previsión Social, Nicolás Monckeberg y la subsecretaria de Previsión Social, María José Zaldívar, sostuvieron una reunión con el mismo donde se discutió este tema.

En la instancia analizaron la iniciativa y Durán se mostró agradecido por la acogida del Ejecutivo sobre la propuesta.

“Los ahorros son de propiedad de los cotizantes y es plenamente justificable que los puedan recibir anticipadamente cuando están soportando una enfermedad terminal. Y esta situación que no es simple, debe aplicarse con seriedad, pero, sobre todo, con sensibilidad”, sostuvo el diputado Durán.

Por su parte, el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, valoró la iniciativa del diputado Eduardo Durán, resaltando que va en la línea de lo que ha solicitado el presidente Sebastián Piñera en cuanto a abrirse a estudiar la posibilidad de retiro para un caso excepcional como este.

Sobre la iniciativa, Monckeberg se comprometió a “hacer un estudio acabado de esta propuesta y hacer un planteamiento serio en la línea que se nos presentó”.

El ministro también mencionó que lo más importante es proteger las pensiones de los adultos mayores y aplicarles una tabla de expectativa de vida realista.

 

Fuente: Bío Bío Chile